¿Le das una segunda vida?

February 16, 2020

Cada vez oigo más a la gente decir que esa camisa tan guay que llevan o algún mueble de su casa es de segunda mano, es decir, que la han comprado en tiendas que venden objetos que antes pertenecieron a otra persona. Y también se oye cada vez más hablar de lo importante que es reducir y reutilizar, aunque puede dar la sensación de que la gente se piensa que eso solo se aplica a llevar una taza o una pajita en la mochila para no utilizar su homólogo de plástico, así que en este artículo vamos a descubrir lo importante (y necesario) que es usar lo que ya existe.

Hay un montón de cosas que se han fabricado para durar, como algunas prendas de ropa, muebles, complementos y accesorios, libros, objetos cuyo reciclaje es muy complicado o que no se pueden reciclar… En cualquier caso, puede que terminen en un vertedero o, en el mejor de los casos, en una tienda de segunda mano para poder tener una nueva vida y poder seguir desarrollando la función para la que se crearon.

Cuando empecé a comprar en tiendas de segunda mano, sobre todo ropa, fue cuando conocí a gente más afín a mis ideales que me animó a probar y, gracias a ellas, pude hacer desaparecer todas las ideas preconcebidas que tenía, como que era antihigiénico o que seguro que la calidad era inferior o, incluso, que perdía su valor porque otra persona ya lo había usado antes que yo. Pero, sorpresa, la ropa que se pone a la venta se suele revisar para que esté en buenas condiciones y la calidad de los materiales textiles que se usaban antes es mucho mayor que la de los materiales que se utilizan actualmente, ya que ahora la ropa se hace para usarse unas pocas veces, se desgaste con los lavados y el uso y la tengas que tirar, porque no se puede reciclar, y tengas que comprar otra, con una vida útil muy corta (hola, obsolescencia programada).

Además, hay veces que estos objetos, al no fabricarse por lotes, son únicos y un verdadero tesoro, por lo que su valor es incalculable. Si te gusta leer, te animo a mirar en los montones de libros que hay en algunos mercadillos y verás qué maravillas te encuentras. Lo mismo te digo con los accesorios.

¿Todavía tienes dudas? Pues te sigo contando: comprando en tiendas de este tipo, estás generando empleo, es decir, estás haciendo posible una economía circular a pequeña escala, un modelo de consumo que respeta el planeta. Asimismo, la extracción de ciertos materiales va a ir disminuyendo por una falta de reservas debido a la sobreexplotación. Con el mercado de segunda mano, las emisiones relacionadas con la fabricación y el transporte de estos objetos se reducen porque son cosas que no vas a adquirir nuevas y que probablemente vendrían de lugares muy lejanos, sin hablar de las condiciones de las trabajadoras de la industria textil, entre otras, porque lo nuevo, bonito y barato lo es para nosotras; ellas lo están pagando cada día.

Tampoco podemos olvidarnos de que esa chaqueta que ya no te pones o aquel pantalón que ya no te vale se lo puedes pasar a alguien que conozcas, al igual que con los libros de texto, libros de lectura, muebles. Darle una segunda vida a las cosas no siempre tiene que ser necesariamente una transacción comercial. También puedes donarla a tiendas sin ánimo de lucro, participar en intercambios, venderla a otras personas a través de apps.

En definitiva, hemosvistoque cambiar nuestra forma de consumo puede darle un respiro al planeta, así que, ¿te animas a ser parte del cambio?